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lunes, 22 de octubre de 2012

24 de octubre: Dìa Mundial de Informaciòn sobre Desarrollo




La Asamblea General de las Naciones Unidas instituyó en 1972, el Día Mundial de Información sobre el Desarrollo para señalar a la atención de la opinión pública mundial los problemas y las necesidades de desarrollo, a fin de fortalecer la cooperación internacional con miras a resolverlos (resolución 3038 (XXVII).

La Asamblea decidió que la fecha de esa jornada coincidiera, en principio, con el Día de las Naciones Unidas, 24 de octubre, que es también la fecha en que se aprobó, en 1970, la Estrategia Internacional del Desarrollo para el Segundo Decenio de las Naciones Unidas para el Desarrollo. La Asamblea manifestó su convicción de que el mejoramiento de la difusión de la información y la movilización de la opinión pública, especialmente la juventud, serían un factor importante para lograr un mejor conocimiento de los problemas generales del desarrollo, lo cual promovería los esfuerzos en materia de cooperación internacional para el desarrollo.
Hay que tener en cuenta lo que realmente puede llegar a significar la palabra 'desarrollo'. Es diferente a la palabra 'crecimiento'. Este supone un aumento en cantidad, mientras que el desarrollo supone un aumento en calidad y, a veces en cantidad, pero no siempre. Nuestro sistema económico actual entiende que lo que debe mover al mundo es el 'crecimiento económico', es decir, cada vez más y más, en cantidad. A veces, en calidad. Esto no es compatible con un planeta que tiene una cantidad limitada de recursos y energía para sostenernos. Si seguimos creciendo en consumo de materia y de energía el planeta se 'gastará'.
Además nuestra cultura nos vende constantemente la idea de que teniendo 'más cosas' somos más felices. En realidad las necesidades de las personas, cuando se alcanza un mínimo de bienestar material, se centran en valores que no se compran ni se venden: el afecto, la amistad, la solidaridad, compartir, la alegría. Casi siempre se intenta sustituir éstos últimos con cosas. La consecuencia es que parece que necesitamos más cosas. Estamos equivocados (o nos hacen equivocarnos): esta falsa sustitución provoca pobreza en otros lugares del mundo y deterioro del medio ambiente. Y además no somos más felices. La felicidad está en otro sitio. Busquémosla con información y persigámosla fuera de las superficies comerciales, nos llevaremos una grata sorpresa.