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viernes, 13 de junio de 2008

REPRESA DEL AYUÍ - TRATANDO DE DISIMULAR UN ALTÍSIMO IMPACTO

En el Departamento Mercedes, de la provincia de Corrientes, se planea un gran proyecto agrícola en el área de la cuenca del Arroyo Ayuí. Bajo un engañoso discurso de desarrollo local generador de empleo y nuevas inversiones, el emprendimiento impulsado por dos empresas (Copra y Adeco) proponen interrumpir el flujo natural de un importante curso de agua, eliminando sus bosques de ribera y extensos pastizales, sorteando así derechos fundamentales expresados en la constitución y las normas más elementales.
28.000 hectáreas de cultivos de arroz, cereales y oleaginosas en el auge del agrocombustible, se promocionan en el proyecto, creando un lago artificial tan grande como El Palmar de Colón, en Entre Ríos, o mayor que la Laguna del Iberá.
Las empresas planean atravesar con un paredón el arroyo Ayuí inundando su lecho completo a través de decenas de kilómetros de costas. Con ello se generaría un reservorio artificial que recibiría, a su vez, los efluentes químicos de una gigantesca superficie de plantíos. La cuenca del río Miriñay, que recibe las aguas que terminan en el río Uruguay, quedaría severamente comprometida. Infórmese, y ayude con la difusión de este problema, silenciado en los medios nacionales. Fuente: Fundación Reserva del Iberá

Cada vez más soja en Uruguay-El mundo quiere soja

En los últimos cinco años Uruguay multiplicó por 100, sus tierras dedicadas a la soja, un producto que tiene cada vez más demanda internacional. Lo que resulta un buen negocio para algunos es criticado por otros como un depredador ecológico. "Estar rodeada de soja es estar rodeada de productos químicos", dijo Marta Thompson, una ingeniera agrónoma de Soriano que tiene su casa y su tambo en un predio en medio de cultivos de soja. Procura autoabastecerse con productos naturales: frutas, verduras, leche, carne. Para eso, intenta aislarse del impacto de la soja y los plaguicidas que le aplican. "Tengo que ir cerrándome, cercando el predio con árboles y con flores, para que ningún insecto ni pájaro busque irse del lugar, para que no me traigan tóxicos". Parece una buena idea: rodearse de árboles y flores que atraigan a las abejas y a los pájaros para que no emigren y entren en contacto con los plaguicidas que se aplican a la soja, sobre todo del endosulfan. El endosulfan está prohibido en el primer mundo por su toxicidad, pero en Uruguay se utiliza para matar las plagas sojeras, sobre todo las chinches. "No puedo luchar contra la soja, es un negocio exitoso, sólo trato de vivir en forma natural, aunque esté rodeada". Thompson también tiene razón en la valoración del negocio de la soja en Uruguay: es un verdadero éxito. Sus cultivos crecieron en forma gigantesca y sus ventas al exterior también. En 2003 había unas cuatro mil hectáreas cultivadas, hoy las tierras superan las 400.000, según el Departamento de Estadísticas Agropecuarias y la Oficina de programación y política Agropecuaria (Opypa), ambos en la órbita del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca. El litoral oeste es el territorio más apto para el cultivo de soja y donde predominan sus cultivos, sobre todo en Soriano y Río Negro. Sin embargo, en los últimos años la soja se extendió a todo el país, sustituyendo terrenos que se dedicaban a la ganadería, a la lechería y a otros cultivos. En 2000 Uruguay exportó 4.200 kilos de lecitina de soja a un precio de 97.000 dólares. El crecimiento fue tal que el año pasado superó los 770 millones de kilos de productos de soja, lecitina, aceite y semillas de soja, y sumó 212 millones de dólares, según datos del Banco Central del Uruguay. También crecieron las importaciones, aunque no con el mismo impulso que las ventas. En 2000 se compraron 43 millones de kilos de productos con soja a 11 millones de dólares: aceite, harina, lecitina, proteínas semillas y salsa de soja. El año pasado se compraron 89 millones de kilos de soja por unos 40 millones de dólares. El desarrollo de la soja en Uruguay cambió la estructura de la agricultura uruguaya, tanto que se habla de una revolución tecnológica, que permitió manejar grandes extensiones de tierra, agilizó el trabajo agrícola, redujo los costos y generó buenos dividendos. Por eso, los empresarios están agradecidos. Sin embargo, el desarrollo de los transgénicos y el impacto ambiental de los plaguicidas que se aplican a la soja son cuestionados por grupos ecológicos y la academia científica, preocupados por los impactos en la salud, en la calidad del agua y de la tierra, un bien muy preciado en un país agrícola y ganadero. Verde pero no tanto La falta de un control ambiental riguroso es reconocida por las propias autoridades ambientales uruguayas, en un informe de septiembre de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente. "Este crecimiento no fue acompañado de un monitoreo ambiental sistemático. Los esfuerzos sectoriales en este sentido han carecido históricamente de espacios de articulación". Para revisar la situación y elaborar una política estatal respecto a los transgénicos el año pasado, en enero, el Poder Ejecutivo suspendió el estudio y la consideración de autorización de nuevos eventos transgénicos para investigación y comercialización por 18 meses, el tiempo establecido para discutir y redactar un marco legal que regule el uso de la biotecnología.Leer más:

Las tierras indígenas en la Amazonia frenan los incendios y la deforestación

En el reciente estudio “Inhibición de la deforestación y los incendios amazónicos por los parques y tierras indígenas”, un conjunto de investigadores de Estados Unidos y Brasil, se encontró que las tierras indígenas están jugando un papel clave en detener la pérdida de bosque tropical y evitar los incendios.
El estudio fue publicado en la revista Conservation Biology, y está basado en analizar fotos de satélites. Los investigadores analizaron la cobertura e incidencia de incendios en la Amazonia brasileña comparando las reservas deshabitadas de gran superficie (parques de más de 10 mil hectáreas), con áreas habitadas (terrenos indígenas, reservas extractivas y bosques nacionales).
Los resultados han sido impactantes: las reservas redujeron significativamente tanto la deforestación como los incendios. La deforestación fue 1.7 veces mayor en el perímetro que dentro de las reservas extractivas (sitios bajo uso controlado por grupos locales que aprovechan productos de la selva), mientras que fue 20 veces mayor en los parques nacionales protegidos no habitados. La ocurrencia de incendios fue 4 veces mayor en los bordes de los terrenos indígenas que en su interior, pero en el caso de los “bosques nacionales”, ese relación se eleva a 9. Sin embargo e estudio no encontró diferencias significativas en la capacidad de inhibir la deforestación o impedir incendios entre sitios protegidos amazónicos habitados o no habitados. Sin embargo, las reservas deshabitadas tendieron a estar localizadas lejos de áreas con altas tasas de deforestación y ocurrencia de incendios. En contraste, las áreas protegidas indígenas a menudo fueron creados en respuesta a la expansión de la frontera, y muchos previnieron la deforestación completamente a pesar de las altas tasas de deforestación a lo largo de sus límites.
A pesar de que las áreas indígenas están en contacto con la civilización occidental desde hace mucho tiempo, actualmente son la barrera más importante para frenar la deforestación en la Amazonia. Las áreas indígenas ocupan una quinta parte de la Amazonía Brasileña –cinco veces la superficie protegida bajo el sistema de parques–, lo que redobla su importancia.
Fuente:Reporte basado en el resumen del artículo publicado en Conservation Biology Volumen 10, No. 1, págs. 65 a 73, 2006.Publicado en nuestro sitio el 11/3/2006. Se permite la reproducción siempre que se mencione la fuente

Consecuencias de la expansión agrícola en la región pampeana

Dos artículos publicados recientemente en Agriculture, Ecosystems and Environment confirman algunos de los resultados esperables de la expansión de la frontera agrícola en la región Pampeana. El primer artículo, publicado por Filloy y Bellocq (2007) en el número 120 de la revista, analiza los patrones de abundancia de aves en un gradiente agrícola de la región. El segundo, publicado un número más tarde por Bilenca et al (2007), describe las variaciones en la abundancia, riqueza y distribución de pequeños mamíferos en sistemas de siembra directa de agroecosistemas de la región, y compara dicha diversidad con la obtenida en los hábitat al borde de las cosechas.
El estudio de aves confirma que el efecto de la homogenización del paisaje en las especies depende de su capacidad de adaptación, pero a su vez destaca que la mayoría de las especies se vieron negativamente afectadas por la intensificación de los cultivos. Los autores concluyen que el proceso de intensificación resultará en una caída de las poblaciones y en la posible desaparición de algunas especies en la región pampeana.
El estudio sobre pequeños mamíferos mostró que los hábitat al borde de las cosechas tienen una abundancia de especies 18 veces mayor que los cultivos de soja y maíz sin hierbas, y 12 veces mayor que los mismos cultivos con hierbas. Los autores destacan la importancia de estos ecosistemas como refugio para la vida silvestre, y proponen la utilización de los mismos como potenciales corredores en las áreas de cultivos. Los resultados sobre el estudio de mamíferos y las conclusiones respecto a la potencial utilidad de los ecosistemas de borde no es una novedad. Estudios realizados principalmente en Australia en Inglaterra muestran la importancia que la conservación de estos ecosistemas tiene para la biodiversidad y para aumentar la conectividad entre parches.
En momentos en que el avance de la frontera agrícola en la región pampeana continua, liderado por el cultivo de soja, es importante destacar estas publicaciones que alertan acerca de las consecuencias de la inexistencia de una política de conservación de la biodiversidad en ecosistemas agrícolas. Si bien están lejos de ser suficientes, medidas tales como la preservación e interconexión de los hábitats de borde pueden marcar la diferencia para una gran cantidad de especies nativas. Fuentes: Filloy, J., y Bellocq, M. 2007. Patterns of bird abundance along the agricultural gradient of the Pampean region. En Agriculture, Ecosystems and Environment 120: 291-298. Bilenca, D., Gonzalez-Fischer, C., Teta, P., y Zamero, M. 2007. Agricultural intensification and small mammal assemblages in agroecosystems of the Rolling Pampas, central Argentina. En Agriculture, Ecosystems and Environment 121: 371-375. Publicado en el boletín BEA Nro. 2, agosto 2007. Se permite la reproducción siempre que se mencione la fuente